Decía Aristóteles que una sola golondrina no hace verano… Más allá de publicar una novela, lograr una obra propia, tarea lenta, de poco a poco, de trabajo paciente, amor y tiempo…
Después de Las mujeres imposibles de 2018, ahora, en tiempos de ignominia e invasión, tocaba publicar nueva novela: es mi Madrid Canela 1966.
Ya habrá tiempo de explicar sus pormenores, mejor en persona, en actos de presentación y encuentro.
Este medio da para lo que da, pocas palabras y una imagen. Espero que el título sugiera y os guste la portada…